Queridos lectores,
supongo que muchos de vosotros conoceréis a Justin Bieber. Sí, ese chaval de dieciséis años que en cuestión de meses se ha vuelto un fenómeno mundial y una estrella del bubblegum pop. Yo no tengo nada contra este chico, me parece muy bien que cante y que a la gente le guste, yo lo respeto. Pero ahora, el susodicho empezó a insultar a cantantes y grupos de otros estilos de música, por ejemplo, creyéndose el Kurt Cobain de la nueva generación (y aquí Kurt se revolvió en su tumba...así nadie puede descansar en paz!), y mandando cartas a James Hetfield (Metallica) diciendo que su música era oscura y volvía a los adolescentes malos, y que en cambio él cantaba a la paz, al amor y a los niños de África. Vamos a ver, ¿qué es esto? O sea, que tú pides respeto a todos los que insultan tu música y luego menosprecias a los demás, dándoles consejos sobre cómo tienen que hacer su música, cuando llevan en la industria musical desde antes de que tú nacieras? En fin, cosas como estas hacen que me avergüence de ser de su misma generación.
No contentos con esto, las fans del susodicho, llamadas Beliebers, se dedican a pregonar a los cuatro vientos lo buenorro que está, lo bien que canta, y lo gilipollas que es la gente a la que no le gusta. Un claro ejemplo lo tenemos aquí en España, veámoslo:
En fin, no sé a dónde estamos llegando. "Argumentar" una defensa con insultos no es eficaz, es patético. Pero bueno, hay gente tan cerrada de mente que no ve más allá de su propio ombligo. Y esto, lectores, es lo más triste. Que pedimos respeto, pero no respetamos lo diferente. Pedimos tolerancia y no toleramos a quien nos contradice. Queremos que el mundo sea como a nosotros nos gustaría, pero no nos damos cuenta de que si todos fuéramos iguales, si a todo el mundo nos gustara lo mismo, el mundo no tendría sentido. Porque en la diferencia está el gusto, en la diferencia está la variedad. Y la variedad hace que este mundo sea un mundo relativamente decente, porque si todos fuéramos clones...la vida como tal desaparecería. Pensadlo.