25.11.10

Chemicals react.

Todo en esta vida se basa en la química. Nosotros somos compuestos químicos, todo lo que nos rodea está formado por elementos químicos. Hasta las partículas más insignificantes son partículas químicas. No es erróneo afirmar, por tanto, que la química es la base y motor del mundo.


Por esta regla de tres, el amor es química. Y es que el amor es producto de múltiples y sucesivas reacciones que dan lugar a un determinado producto, diferente en cada persona, despertando así sentimientos en su interior.


No hay dos productos iguales, de la misma manera en que no hay dos personas iguales. Es por ello que las historias de amor son todas diferentes, porque no existen dos personas que reaccionen igual al amor. Los hay que reaccionan de forma similar, en este caso esas personas tienden a acercarse, y decimos que se han enamorado. Y, por el contrario, pueden reaccionar de forma completamente diferente, entonces decimos que no se soportan o que son “incompatibles”. Pero no todo se reduce a estos dos casos; ojalá, así sería mucho más sencillo. Nos ahorraríamos muchos malentendidos, muchos amores no correspondidos y muchos corazones rotos.


El amor debe comenzar siempre con una “chispa”, es decir, la atracción. Si no hay atracción no hay ningún deseo de acercamiento entre el uno y el otro, y no se puede dar la reacción que llevará al amor. Se diferencian dos tipos de atracción: por un lado, la atracción física, externa, superficial, y altamente cambiante; y la atracción química, profunda, interior, directa al corazón (por eso cuando hay una fuerte conexión entre dos personas, decimos que “hay química” entre ellos). Esto no quiere decir que sólo existan dos tipos de amor, al contrario, hay seis mil millones de maneras de amar, ya que cada persona percibe y transmite el amor de manera única, personal, y esta percepción está compuesta por una proporción variable de los dos componentes.


Quizá por esto el amor sea un tema tan difícil de definir y de tratar. Porque es algo tan cambiante, tan subjetivo, que nadie puede dar una descripción objetiva de lo que es. Si lo abordamos desde un punto de vista meramente científico, llegamos a la conclusión de que el amor no es más que una “fórmula química”, pero es una fórmula que nadie ha sido capaz de postular, y mucho menos sintetizar artificialmente en un laboratorio. Si, por el contrario, tomamos como cierta la teoría de que el amor es algo puramente psicológico, significa que el amor no es más que “algo” en nuestra cabeza, como si fuera un síntoma de una terrible enfermedad. De todas formas, como la psicología tiene un alto porcentaje de biología, y la biología no es más que química aplicada, volveríamos otra vez al punto de inicio.


Por consiguiente, hemos definido el amor como una serie de reacciones químicas que, dependiendo de la persona, dan lugar a unos productos u otros. Y, entonces, ¿son estos productos los que hacen que el corazón se ponga a cien cuando ves a tu enamorado/a? ¿Los que hacen que tus mejillas se ruboricen y que en tu rostro aparezca una sonrisa con solo pensar en esa persona?


Al fin y al cabo, el rubor de las mejillas o el aumento del pulso cardiaco no son más que órdenes que da el cerebro a los correspondientes órganos. Y estas órdenes cerebrales son producidas por el modo en que tienen lugar las conexiones sinápticas entre las neuronas, reguladas por los neurotransmisores. Y estos neurotransmisores, al igual que las hormonas segregadas por las diferentes glándulas en nuestro cuerpo, que cumplen una muy importante función al regular todos los procesos bioquímicos que tienen lugar en él; varían de unas personas a otras, dando lugar a diferentes sensaciones, percepciones y estados de ánimo. Es por eso que estas diferencias fisiológicas entre personas dan lugar a una diferente respuesta ante el amor.


En conclusión, no es descabellado afirmar que el amor tiene una explicación perfectamente lógica y racional, y que, al ser cada ser humano diferente, es distinto en cada persona. Por ello sintetizar una fórmula para el amor sería una tarea prácticamente imposible, debido a la complejidad de la “reacción” y a los múltiples factores que se ven envueltos en el proceso.

13.11.10

Atracción, repulsión, atracción, repulsión...

He tardado muchos años de mi vida en llegar a comprender que si me gustan los hombres es precisamente porque no les entiendo. Porque son unos marcianos para mí, criaturas raras y como desconectadas por dentro, de manera que sus procesos mentales no tienen que ver con sus sentimientos; su lógica, con sus emociones, sus deseos, con su voluntad, sus palabras, con sus actos. Son un enigma, un pozo lleno de ecos.

Se habrán dado cuenta de que esto mismo es lo que siempre han dicho los hombres de nosotras: que las mujeres somos seres extraños e imprevisibles. Definidas socialmente así durante siglos por la voz del varón, que era la única voz pública, las mujeres hemos acarreado el sambenito de ser incoherentes e incomprensibles, mientras que los hombres aparecían como el más luminoso colmo de la claridad y la coherencia. Pues bien, de eso nada: ellos son desconcertantes, calamitosos y rarísimos. O al menos lo son para nosotras, del mismo modo que nosotras somos un misterio para ellos. Y es que poseemos, hombre y mujeres, lógicas distintas, concepciones del mundo diferentes, y somos, las unas para los otros, polos opuestos que al mismo tiempo se atraen y se repelen.

No sé bien qué es mujer, de la misma manera que no sé qué es ser hombre. Sin duda, somos identidades en perpetua mutación, complejas y cambiantes. Es obvio que gran parte de las llamadas características femeninas o masculinas son producto de una educación determinada, es decir, de la tradición, de la cultura. Pero es de suponer que la biología también debe de influir en nuestras diferencias. El problema radica en saber por dónde pasa la raya, la frontera; qué es lo aprendido y qué lo innato. Es la vieja y no resuelta discusión entre ambiente y herencia.

Sea como fuere, lo cierto es que hoy parece existir una cierta mirada de mujer sobre el mundo, así como una cierta mirada de varón. Y así, miro a los hombres con mis ojos femeninos y me dejan pasmada. Me asombran, me divierten, en ocasiones me admiran, a menudo me irritan y me desesperan, como irrita y desespera lo que parece absurdo. A ellos, lo sé, les sucede lo mismo. […] A veces se diría que no parecemos a la misma especie y que carecemos de un lenguaje común.

El lenguaje, sobre todo el lenguaje, he aquí el abismo fundamental que nos separa. Porque nosotras hablamos mucho y ellos hablan muy poco. Porque ellos jamás dicen lo que nosotras queremos oír, y lo que nosotras decimos les abruma. Porque nosotras necesitamos poner en palabras nuestros sentimientos y ellos no saben nombrar nunca lo que sienten. Porque a ellos les aterra hablar de sus emociones, y a nosotras nos espanta no poder compartir nuestras emociones verbalmente. Porque lo que ellos dicen no es lo que nosotras escuchamos, y lo que ellos escuchan no es lo que nosotras hemos dicho. Por todos estos malentendidos y muchos otros, la incomunicación entre los sexos es un perpetuo desencuentro.

Y de esa incomunicación surge el deseo. Siempre creí que a lo que yo aspiraba era a la comunicación perfecta con un hombre, o, mejor dicho, con ese príncipe azul de los sueños de infancia, un ser que sabría adivinarme hasta en los más menudos pliegues interiores. Ahora he aprendido no sólo que esa fusión es imposible, sino además que es probablemente indeseable. Porque de la distancia y de la diferencia, del esfuerzo por saltar abismos y conquistar al otro o a la otra, del afán por comprenderle y descifrarle, nace la pasión. ¿Qué es el amor, sino esa gustosa enajenación; el salirte de ti para entrar en el otro o la otra, para navegar por una galaxia distante de la tuya?


-Rosa Montero

27.10.10

Even though you mean so much to me.

Te das cuenta de que estás enamorada de alguien cuando llega otra persona a tu vida y esa persona se enamora de ti, pero tú no puedes corresponderle porque hay una fuerza interna, en tu corazón, que te impide hacerlo, una fuerza que aumenta exponencialmente lo que sientes por esa persona de la que no creías haberte enamorado, y sin embargo, lo estás. Y no quieres herir a tu pretendiente, porque es una estupenda persona. Y esa persona especial sigue rondando tu mente, aunque sepas que él no siente nada por ti excepto quizás una gran amistad. Aunque esa persona viva a muchos kilómetros de distancia y haga meses que no la ves. Y tratas de encontrar una explicación lógica a por qué no puedes corresponder a ese alguien que se enamoró de ti. Pero no la hay. No hay ningún motivo por el cual no puedas hacerlo. Y sin embargo, estás amarrada, aun inconscientemente, a una persona que ni siquiera sabe qué es lo que sientes por él realmente. Y no sabes cómo explicar la situación a ninguno de los dos, porque piensas que te has ido a enamorar del equivocado. Y tienes miedo de romper dos corazones, uno tuyo y otro ajeno. Y no sabes cómo salir de este dilema, y cada día que pasa sientes algo más y más grande por aquel que no te corresponde. Y sonríes estúpidamente cada vez que te contesta un mensaje, mientras que el otro se desespera porque no sabe cómo alcanzarte.

Porque ni siquiera yo sé cómo explicarme, ni explicar esto que siento. Porque estoy colgando de un hilo que, aunque tú no lo sepas, me ata a ti. Inevitablemente. Y lo mejor de todo es que no tienes ni idea de lo que siento. Pero he acabado cayendo, como una estúpida. A pesar de que me prometí no volver a pillarme por un chico que viviera lejos. Aun así, lo sigo haciendo. Y por ello temo hacer daño a otra persona, que sí que siente algo por mí. Porque tu presencia es tan grande que no puedo fijarme en alguien más si sigues tú ahí. Porque me estaría engañando a mí misma, y engañándole a él. Y acabaríamos todos destrozados, todo por mi manía de complicar las cosas hasta el extremo.


¿Estamos tontos? No, somos humanos.

16.10.10

Meses y meses más tarde.

Digamos que te echo de menos. Que cada día me levanto con una sensación de vacío sabiendo que tú no estarás allí cuando baje a desayunar. Que pasará otro día más sin ver tu sonrisa, sin escuchar tu voz. Que todo es distinto desde que tú no estás. Que todo lo que pasó parece difuso, que todo es un vago recuerdo de algo que parece que sucedió años atrás.

Digamos que los inviernos son más largos sin ti. Que los días se alargan y alargan, y que aún quedan meses y meses y meses para volverte a ver. Que la única manera de comunicarnos es con un aparato entre medias. Que lo único que espero es abrir mi bandeja de entrada y encontrarme un mensajito tuyo.

Digamos que en ti encontré a alguien en quien confiar, alguien parecido a mí. Que puedo contarte mis cosas, mis pensamientos. Que entiendes mis rayadas. Que me escuchas a pesar de todo. Que me conoces perfectamente, mejor que yo a mí misma. Que eres realmente sorprendente. Y que me haces sentir como nunca antes me había sentido.

Porque meses y meses más tarde, aún te sigo teniendo presente. Como en aquellas tardes de verano.

6.10.10

Dirty Little Secret.

Tras dieciséis años de vida, he llegado a la conclusión de que no me conozco a mí misma. O al menos, no tengo ni idea de cómo funciona mi cabeza.
Soy incapaz de olvidarme de ti, de ti, de ti y de ti. A pesar de que en mi mente y en mi corazón haya nuevos inquilinos, el recuerdo de los antiguos sigue presente durante días, semanas, meses, incluso años. Aún trato de hacer contacto visual contigo cada vez que te veo de lejos. Aún intento llamar tu atención de alguna forma. Y aunque las cosas han cambiado, y aunque mi corazón (supuestamente) te olvidó, no puedo dejar de pensar un mínimo de tiempo en ti. Y si te veo con otra la furia invade mi cuerpo, es un acto reflejo, no lo puedo controlar. Y si me sonríes, siento el impulso de sonreírte, y si me hablas no puedo evitar no pasar de ti.


Porque tu recuerdo está tan presente y es tan fuerte, que por mucho tiempo que pase, será imposible borrarlo. Pasar página nunca se me dio muy bien, y las chispitas de lo que llegué a sentir por ti siguen encendidas, debatiéndose entre apagarse definitivamente o avivarse de nuevo.

26.9.10

Cause there are are things you still don't know about me.

           So now you see why I'm scared
           I can't open up my heart without a care
           But here I go, it's what I feel
           And for the first time in my life I know it's real




                                                                                                  But you're so hypnotizing
                                                                                                  You've got me laughing while I sing
                                                                                                  You've got me smiling in my sleep
                                                                                                  And I can see this unraveling
                                                                                                  Your love is where I'm falling
                                                                                                  But please don't catch me.

19.9.10

Te echo de menos.

Aún recuerdo el día en que te conocí. Recuerdo la impresión tan extraña que causaste en mí, parecías una persona completamente diferente al resto de la gente. Recuerdo aquellas primeras conversaciones que no pasaban de los 2 minutos, conversaciones cuya mayoría de palabras eran monosílabos o tópicos tan recurrentes como el "qué hay" o el "qué te cuentas". Recuerdo cómo ese sábado de agosto empezamos a ser amigos, y cómo a lo largo del tiempo esa amistad fue creciendo más y más. Recuerdo todos nuestros planes, confidencias, charlas, risas, llantos. Recuerdo cómo siempre que estaba de bajón sabías perfectamente cómo arrancarme una sonrisa y levantarme el ánimo. Tú siempre decías que yo valía mucho, y que me iría al MIT y conocería a un ingeniero rubio de ojos azules, que sería gay pero se volvería hetero por mí, ¿te acuerdas? Y de esa vez que quisimos quitarnos del medio a una persona que me hizo daño, ¿recuerdas cómo siempre estabas de mi lado, pasara lo que pasara? ¿Y que hacías todo lo posible por lograr que yo fuera feliz? Me enseñaste que no todo en la vida es deprimente, que hay que sacarle su lado bueno y divertido; me contagiaste ese punto de picardía, locura y maldad, me acompañaste en mis miedos e inseguridades. Yo sabía que podía confiar en ti, y fuiste mi psicólogo, dejando que vaciara mis sentimientos y secretos en ti, sabiendo que estarían a buen recaudo. Aprendí de ti el valor de los pequeños detalles, supe qué era la verdadera amistad. Gracias a ti descubrí al que ahora mismo es mi grupo favorito, era nuestro vínculo, nuestra unión más fuerte. Siempre te decía que eras el hermano mayor que nunca tuve. Teníamos planes de futuro, ¿recuerdas? El de crear nuestra propia empresa y dominar el mundo. Éramos dos vampiros incomprendidos, que nos unían nuestras tantas cosas en común. Eras al primero al que llamaba con cualquier novedad. Te demostré que eras lo más importante en mi vida, mi tesoro más preciado. Mi mejor amigo.

Por eso no entiendo por qué te fuiste de repente, sin dar ni pedir explicaciones. Me borraste completamente de tu vida, cortaste cualquier vínculo conmigo. Me partiste el corazón en pedacitos; me dejaste sola, triste y abandonada. Me sentí traicionada, engañada, como si todo este tiempo no hubiera significado nada para ti. Pero todos los recuerdos están ahí, por mucho que quieras no puedes borrarlos. Tal vez yo cambié, o fuiste tú. En cualquier caso, no me esperaba algo así. Esperaba que, si pasaba algo, tuviéramos una larga conversación y solucionáramos las cosas. Porque una amistad así no se puede difuminar de la noche a la mañana. Y no sé a ti, pero a mí me será imposible olvidarla. Porque a pesar de las razones que tenga para borrarte de mi vida, tengo mil más para que permanezcas en ella. Porque a pesar del tiempo, seguimos siendo esos niños que compartieron la mejor y más fuerte de las amistades; yo sigo siendo aquella niña inocente, ingenua, insegura, algo irritante, pesada, loca, depresiva y maniática que conociste y que supiste apreciar y querer. Como una vez me dijiste, en lo bueno y en lo malo. Por siempre y para siempre.

18.9.10

Just another day in the world we live.

Mentiras. Traiciones. Amigos que dicen serlo y luego desaparecen sin avisar cuando más los necesitas. Falsedad. Desconfianza. Secretos que no lo son tanto. Niñas que juegan a ser mayores. Alcohol. Drogas. Sexo. Inocencia interrumpida. Popularidad. Fama. Éxito. Idolatría. Miley Cyrus. Justin Bieber. Cócteles explosivos que atraen a los niños y los destrozan por dentro. Crepúsculo. Histeria. Rebeldía. Ecologismo. (In)Cultura. Represión. (Demo)cracia. Crisis. Odio. Indiferencia. Más falsedad. Cero privacidad. Intolerancia. Faltas de respeto. Sonrisas amargas. Lágrimas. Gritos. Peleas. Rencores. Envidia. Canis. Belén Esteban. Putas, chulos y viceversa. Desilusiones. Decepción. No estudiar porque estudiar no es guay. Veneno. Padres que no se dan cuenta de que sus hijos ya no son "sus niñitos". Física o Química. Orgullo Gay. Libertad condicionada. Pim pam toma lacasitos. Venganza. Drama. Histrionismo. Minifaldas y taconazos. ETS. Adolescencia adelantada. Muñecos destrozados. Esquemas impuestos. Convencionalismo liberal. Ironía. Narcisismo. Intransigencia. Aún más falsedad. Contaminación. Ruido. Overbooking. Frikis. Barney Stinson. Moda(s). Botellón. Bullying. Consumismo. Caprichos. Obsesiones. Ascodevida. Aborto. Puñaladas traperas. Miedo. Intranquilidad. Fiestas. Maquillaje. Fanatismo. Música. Inseguridad. Cambios, muchos cambios.




-No somos más que fantasmas vagando por un mundo sin sentido-

7.9.10

Last chance to lose control.

La histeria es una afección psicológica que pertenece al grupo de las neurosis y que padece el uno por ciento de la población mundial. Se encuadra dentro de los trastornos de somatización y se manifiesta en el paciente en forma de una angustia al suponer que padece diversos problemas físicos o psíquicos. En tanto que neurosis, no se acompaña nunca de una ruptura con la realidad (como en el delirio) ni de una desorganización de la personalidad. Técnicamente, se denomina conversión histérica.


El cerebro histérico no está enfermo, pero ciertas regiones son, manifiestamente, sede de una actividad anormal, y determinados circuitos parecen encontrarse transitoriamente bloqueados por una especie de parálisis funcional.


Según el Concilio de Investigación Médica se definió la histeria como una condición en la que el paciente muestra síntomas físicos y mentales, que no tienen un origen orgánico por el cual puedan ser explicados, y se originan y se mantienen por motivos no totalmente conscientes, dirigidos a una ganancia real o simbólica que deriva de tales síntomas.




Si esto es histeria, yo lo quiero ;)

Porque de ilusiones también se vive.

Llega un momento en el que te aburres y te cansas de esperar, llega un momento en el que llevas tantas desilusiones que solo esperas que llegue alguien y te devuelva la ilusión.

31.8.10

Feeling You.

Y vivir un amor como ese de los cuentos, un amor que solo puedes imaginar en tus mejores sueños. Un amor idílico, perfecto, hecho realidad. Una historia entre tú y yo, un cuento de hadas en el que me coges de la cintura y me besas con ternura, susurrándome que me quieres. Un momento congelado para siempre. Un abrazo eterno, una cálida sonrisa que cruza nuestros rostros, y nuestras miradas se quedan para siempre entrelazadas, expresando lo que no se puede decir con palabras, noto la suavidad y dulzura de tu piel en cada una de mis terminaciones nerviosas.




Solo una persona entre seis mil millones. Y eres todo cuanto necesito.

Poison Kisses.


Nuevo grupo descubierto hace poquito :) Y me encanta.

30.7.10

Random Feelings of Loneliness.

¿Alguna vez te has sentido solo en una multitud? Es uno de los sentimientos que la mayoría tenemos alguna vez, un sentimiento aleatorio de soledad, no condicionado por lo que te rodea en el exterior, sino por el estado de tu interior en ese momento. Angustia. Miedo. Desesperación. Son muchos los sustantivos que acompañan a la soledad. Sustantivos, palabras que parecen contradecirse con tu exterior, pero que expresan perfectamente lo que nadie más puede ver.

Vacío. Es lo que te queda cuando echas de menos a alguien que está lejos. Un vacío que no se puede describir con palabras. Un vacío que te fuerza a recordar a esa persona. Un vacío que te hace parecer distante, frío, ausente. Un vacío porque esa persona se ha ido y no va a volver. Y no llegas a hacerte a la idea de que probablemente no volverás a verla, y te odias a ti misma por no haberle dicho todo lo que deberías. Una sensación de la que cuesta mucho recuperarse, un sentimiento de culpabilidad que te persigue donde quiera que vayas. Y te sientes pequeño, impotente, incapaz de expresar lo que está a punto de explotar en tu interior sin ponerte a gritar o a llorar.

En esos momentos es cuando piensas que no merece la pena complicarte la vida por algo que ya está en el pasado y empiezas a vivir el presente. Efímero. Fugaz. Delimitado por pequeños instantes de tiempo. Tristes o felices, eso lo decides tú. Y dejas de sentirte sola y te das cuenta de que tienes a un montón de gente a tu lado, que te apoya y te quiere. Y sonríes. Y esa sonrisa da la vuelta completamente a la situación. Ríes, disfrutas, te olvidas de tus preocupaciones. Y te das cuenta de que la vida es como quieres que sea, no como los demás quieren hacer que sea.

-No llores por algo que se acabó. Sonríe porque sucedió.-

27.6.10

Awesomeness.

When I get sad, I stop being sad and be awesome instead. True story.


                                                         -Barney Stinson

23.6.10

23 de Junio.

Hay tantas cosas que nunca me atreví a decirte. Y ahora mi manía de dejarlo todo para el último momento me ha pasado factura. Un largo verano por delante puede cambiar muchas cosas, pero no quiero que llegue septiembre sin que sepas todo lo que pasó por mi mente durante 7 meses y que por más que lo intuyeras, nunca te lo confirmé.

El problema es que ODIO decir estas cosas por escrito. Creo firmemente que las cosas importantes hay que hablarlas cara a cara, sin tapujos ni medias tintas. Un diálogo entre tú y yo, y con ello me refiero a nadie más cerca que pueda escuchar algo.

Y aquí estoy, vaciando todos mis pensamientos en un trozo de pantalla, pensando como una tonta que algún día llegarás a leer esto. Que algún día te darás cuenta de por qué hice todo lo que hice, y entonces decidirás si odiarme o no (y tendrías todo el derecho del mundo a hacerlo).

No quiero que sientas pena por mí, para nada. Esto es algo que yo he decidido hacer, dejando atrás la timidez y la vergüenza de todos estos meses. Sé que me he comportado como una estúpida, y que te has comido muchos marrones por mi culpa, y de verdad, lo siento. Siento que tengas que haberte tomado todas estas molestias, y que hayas acabado hasta las narices de mí. ¿Que soy una pesada? Lo sé. ¿Que no hay quien me aguante? También.

No me estoy infravalorando, no, simplemente estoy haciendo una breve descripción de nuestra relación este año. Ha habido momentos de alegría y tristeza; momentos de esperanza y de desesperación, pero siempre tenía la misma idea en la cabeza, algo que se metió allí cierto día de noviembre y que se ha quedado anclado allí, con mayor o menor intensidad, hasta el día de hoy. Veintitrés de junio. Tú.

Sé que suena muy cursi y muy hortera, y a mí el rollo de declaraciones no me va para nada. No soy de ese tipo de gente que le dice "te quiero" o en su defecto, "me gustas", a la primera persona que se cruce en su camino. La verdad, no sé exactamente qué es esto que siento, y tampoco sé cómo explicártelo, simplemente es. Y es algo que por más que quiera, no puedo controlar. No puedes hacer que tu cabeza/corazón sientan una cosa u otra. Es completamente imposible.

Por eso tras 7 meses debatiéndome entre el sí y el no, tenía pensado hablar contigo esta semana. Pero, casualidades de la vida, esta semana me ha sido imposible. Espero que no te importe mucho que te diga todo por "carta" en este blog. Sí, es un poco incoherente que no quiera que la gente me escuche y luego publique lo que escribo en internet. Pero es que a escuchar todo el mundo está dispuesto, mientras que leer da más pereza, verdad?

Todo lo que has escuchado este curso, todos los rumores que había sobre mí son ciertos. Siempre los desmentí delante de ti, supongo que era más por la confusión y por la vergüenza que por otra cosa. No sabía afrontar lo que me estaba sucediendo. Pero mira, al final resulta que todo el mundo tenía razón. Quizá otro motivo por el que no te lo dijera era por miedo. Tenía miedo de saber tu reacción, miedo de que me rechazaras como todos los demás chicos en mi vida; miedo a que huyeras de mí, y sobre todo, miedo a que te avergonzaras de tener algún tipo de conexión conmigo. Prefería tu indiferencia a que me rechazaras, dejándome aún más hundida de lo que normalmente estoy.

Meses después me he dado cuenta de que hay que afrontar los problemas y los miedos desde el principio, porque cuanto más lo pospongas, más fuerte se hace el miedo. Por eso decidí decirte todo esto, y sea cual sea tu reacción, lo asumiré. No quiero que te sientas coaccionado a hacerme sentir bien, lo que realmente quiero es sinceridad 100%. Y te pido un favor, únicamente un favor: no quiero que después de esto tu opinión de mi cambie, y que nos sigamos llevando bien. No me importa cómo acabe esto si al final seguimos siendo algo así como amigos.

Así que, no sé por qué sucedió esto, pero sucedió. Tal vez fue la manera en que no pasabas de mí como todos los chicos que conocía, o que me tratabas bien, y eras simpático conmigo. Y no sé si fueron tus ojos, tu sonrisa o no sé muy bien el qué, pero acabé cayendo en tus redes. (Vale, todo esto ha sido muy cursi, hortera, y sobre todo, muy cutre, pero no encontraba otra forma de expresarlo. Ahora te dejo una pequeña pausa por si quieres vomitar.)

Todas estas cosas me han llevado al estado en el que estoy hoy, y no me tomes por una desesperada, porque te aseguro que NO lo estoy. Es cierto que sí, me gustas, ya lo sabes; pero no voy a renunciar a nada de lo que me gusta por ti, eso lo tengo claro.

No sé muy bien cuál es mi situación ahora. Últimamente me hacías más caso con esto de los exámenes, pero es imposible saber cuál era tu objetivo. No te dabas cuenta de que eso lo único que me hacía era confundirme más, y me rayé mucho la cabeza por ti. Sí, has leído bien. No por tu culpa, no. Por ti. Y si me he tomado la molestia de escribir todo esto, es por ti. Porque sea lo que sea lo que siento, lo que tengo claro es que te quiero. Pero no sé hasta qué punto.

16.6.10

Smile.

La vida es bonita si la vives en su plenitud.

13.6.10

Not good enough for truth in cliché.

Sitting in this room playing russian roulette
finger on the trigger oh my dear Juliet


12.6.10

Broken.



Cut it out of my mouth
Put my tongue on a pole
I won't sing any more
I'm losing control

Cut it out of my mouth
Put my tongue on a pole
Take the air from my lungs
Take the heart from my soul

26.5.10

Todos nos vemos obligados a tragarnos nuestras palabras alguna vez.

Siempre te dije que nunca descargaría mi furia contra ti. Lo dije una y mil veces, me convencí a mí misma de que nunca podría enfadarme realmente contigo, que era imposible odiar a alguien a quien quieres. Pero todo ello lo dije sin pensar, sin pararme a razonar un segundo, sin saber cómo eras realmente.
Y me di cuenta. Caí en la conclusión de que no eres más que un niñato malcriado, que si alguna vez me hablaste fue por pena o por interés; que tu definición de aprecio está muy lejos de igualarse a la mía. Y sobre todo, me di cuenta de que las ilusiones, al igual que los castillos de naipes, se derrumban al más mínimo suspiro. Y es entonces es cuando me di cuenta de que fui estúpida al prometerme cosas que quizás no sería capaz de cumplir.


Tal vez por eso debí ver la otra cara de la moneda antes de precipitarme a tomar una decisión. Debí ver más allá de tus intensos ojos y tu enigmática sonrisa. Debí recordar que no es oro todo lo que reluce, y tú no eres más que una pobre imitación - atractivo, sí, pero a la vez frío y falso.

Como ves, todos nos vemos obligados a tragarnos nuestras palabras alguna vez. Y si voy a entrar en tu juego, al menos voy a jugar a tu mismo nivel: un juego de falsos que no son capaces de decir la verdad a la cara. Un juego de cobardes.

20.5.10

Que te den.

Escribiría una entrada para decirle a cierta persona que las cosas que dice me molestan, para decirle que me fastidia su actitud, que, coño, tengo sentimientos, y que me duelen las palabras tanto o más que los actos.

Podría decir cosas como estas y muchas más, podría decirle que SE OLVIDE DE MI VIDA, JODER! y que deje de actuar como un niño pequeño escribiendo sobradas o alimentando rumores sobre mí.

Pero no merece la pena gastar mis energías ni mis neuronas por un gilipollas inmaduro e infantil que se aburre y no sabe qué hacer para quedar bien ante los demás. Y sinceramente, esa no es manera de quedar bien.

16.5.10

This is war.

I believe in nothing
Not the end and not the start
I believe in nothing
Not the earth and not the stars
I believe in nothing
Not the day and not the dark
I believe in nothing
But the beating of our hearts






I believe in nothing
One hundred suns until we part
I believe in nothing
Not in satan, not in god
I believe in nothing
Not in peace and not in war
I believe in nothing
But the truth in who we are

15.5.10

Reminiscence.

Es increíble cómo una simple canción, un perfume, una fotografía, pueden recordarte tantas cosas. Y no importa cuánto luches, esos recuerdos están anclados en tu mente, guardados para siempre en los recovecos de tu cabeza.


Porque, aún ahora, todo me recuerda a ti.

11.4.10

No se puede tener todo.

El amor es una emoción demasiado fuerte como para ocultarla durante mucho tiempo. Niégalo y sufre las consecuencias. Acéptalo y sufre las consecuencias. Destaparlo puede ser bochornoso o bien puede ser liberador. Y que sea una cosa o la otra, son otros quienes lo determinan.

-Ghostgirl

30.3.10

Lo que más duele en el amor no es recordar lo que sucedió, sino pensar en lo que podría haber sucedido.






A pesar de todo, te quiero.

27.3.10

Goodbye forever.

Cada pensamiento, cada suspiro por ti, es como una puñalada que se clava en el pecho impidiéndome la respiración.

Quisiera tenerte lejos y olvidarte, pero por algún motivo siempre acabas regresando a mi mente como el primer día en que te colaste por las rendijas de mi cerebro. Sigues estando en ese rincón especial que siempre reservo para las personas especiales.

Me gustaría que mis pensamientos dejaran de volar a un paraíso cuando te veo, haciéndome ilusiones vanas que solo aumentan mis esperanzas para luego despertar y chocarme contra el suelo. Eres mi perdición, ¿sabes?, y sigo sin saber por qué. Porque a pesar de todo lo que ha sucedido, mis sentimientos no han cambiado.







Quiero borrarte de mi mente, borrar el brillo de tus ojos de mis retinas, olvidar cada palabra que me has dicho y cada segundo que me has dedicado. No puedo seguir viviendo en sufrimiento por algo que nunca sucederá. Es hora de pasar página y continuar con mi vida, alejada de todo sentimiento por ti. Sé que va a ser difícil, y que me va a costar mucho y más, pero es poco a pagar a cambio de una liberación completa.

Y aunque no lo haya querido admitir, y aunque nunca me haya atrevido a decírtelo, te quiero. Mucho más de lo que imaginas.

Hoy te digo adiós para no volver jamás.
Te voy a echar de menos. Muchísimo.

11.3.10

Hate my life.

 

So if you're pissed like me
Bitches, here's what you gotta do
Put your middle fingers up in the air
Go on and say "Fuck you!"

8.3.10

Hasta siempre.

Hoy me he levantado optimista. Sí, hoy pienso divertirme, ser yo misma y vivir la vida como siempre he querido. Basta ya de sufrir por tonterías (y en esto incluyo los temas amorosos, porque esto de los amores es una gilipollez en grado sumo). Hoy no voy a preocuparme por lo que la gente piense de mí; es más, les dejo que piensen lo que quieran. Hoy no voy a dejar que una sola lágrima caiga por mis mejillas, porque no merece la pena. No, no vale la pena que yo esté gastando mis energías por un gilipollas como tú, porque hoy voy a ser feliz, y no, no te necesito en mi vida. Soy una mujer fuerte, independiente, y que no necesita de nadie más para sentirse completa. No voy a dejar que me destroces, no te voy a dar el gusto de poder utilizarme como un simple juguete, já!

Tuviste una oportunidad, y si no la supiste ver, lo siento, no es mi culpa. Pero se acabó eso de llorar por tíos que no valen la pena, eso seguro. Y aunque mi corazón y mi cabeza sigan contradiciéndose, ahora más que nunca me doy cuenta de lo estúpida que fui al pillarme por ti. Porque hay miles de tíos mejores que tú, que estarán pensando: “¿Por qué ese subnormal y no yo?” Pues ese subnormal (o sea, tú, no vayas a creerte que te libras esta vez) se va a quedar con las ganitas, sí, porque a partir de ahora no voy a dejar que el mínimo pensamiento sobre ti asome a mi cabeza. Hala, ahí te quedas con tu ejército de chicas, sé feliz y diviértete, yo también lo haré, a mi manera. Y si crees que voy a estar esperando a que te dignes a dirigirme la palabra, lo llevas clarito, chaval. Paso de esperarte, porque a lo único que eso puede llevar es a una desilusión. Y ya llevo suficientes desilusiones en mi vida como para hundirme por alguien como tú. Se acabó, no significas NADA para mí. Y la gente dirá lo que quiera, pero la verdad solo la sé yo. Y como no te lo pienso decir nunca a la cara, pues te quedas sin saberlo, te dejo que creas lo que quieras.

Puede que haya malgastado 4 meses de mi vida, sí, pero al menos he sabido darme cuenta a tiempo de que la vida me ofrece mucho más de lo que tú jamás me podrás dar. Y si algún día llegas a leer esto, lo cual dudo, no quiero que sientas pena por mí, porque, sinceramente, no me había sentido así de bien en mucho tiempo. Ya tenía ganas de escupirte todo esto a la cara (bueno, en realidad no a la cara, sino de forma indirecta ya que lo estoy poniendo por escrito, pero es una forma de hablar, por si no lo sabías), tenía ganas de liberarme de todo lo que llegué a sentir por ti y que nunca volveré a sentir. Y esto lo sé no porque sea adivina, sino porque no me lo permito a mí misma. Porque habiendo millones de tíos en este mundo, volver a pillarme por un idiota como que no tiene mucho sentido, ¿no?

He prohibido a mi corazón ponerse a cien cuando te veo, he prohibido a mi mente pensar en ti cada dos minutos; quiero borrar cada recuerdo tuyo, cada gesto, mirada o saludo, como si nunca hubieses existido para mí. Y eso puede ser difícil dado el coñazo que les he dado a ciertas personas hablándolas de ti, pero sé que puedo hacerlo, y en poco tiempo serás solo un difuso recuerdo del que me reiré. Es difícil, lo sé, pero he conseguido salir de situaciones más complicadas que esta. Tal vez el hecho de que te veo todos los días dificulte esto, puede que mi cabeza empiece a recordar todo cuando te vea por el pasillo, pero bueno, eso tiene fácil solución. Una simple “alarma cerebral” que me prohíba pensar en ti, y si esa alarma se activa, el “castigo” es un pequeño pellizco o similar, hasta que me de cuenta de que pensar en ti solo me va a hacer daño. Sí, seré rubia, pero tonta no, y tengo mis métodos para conseguir mis objetivos.

Una nueva etapa se abre ante mí, una nueva etapa sin ti, una nueva vida en la que podré ser feliz al fin, porque me lo merezco, ¿no crees? Porque sufrir por ti ha sido mi mayor error, y espero haber aprendido algo en este tiempo, una lección para el futuro, una lección que recordar cuando vaya a pillarme por otro tío como tú. Hasta siempre.

22.2.10

Tú.

Hace días que no hablamos, ¿dónde te has metido?

Los días pasan y sigo sin tener noticias tuyas.  Parece como si huyeras de mí, como si tuvieras miedo de hablarme. Entiendo que estés molesto, y que pienses que soy una pesada, pero no entiendo por qué después de todo lo que te dije tienes esa actitud conmigo. Se ve que no me creíste. Qué tonta fui al pensar que me ibas a hacer caso, cuando en realidad tu táctica de “asentir y sonreír” significaba sin duda que a los dos segundos irías corriendo a contarles todo a tus amigotes. Y ellos, como siempre, tergiversarían las cosas para luego difundirlas a todo el mundo haciéndome quedar como una niñata estúpida y desesperada.

¿Qué pasa, que te da vergüenza que te vean conmigo? Sí, ya sé que no soy la Barbie Malibú, pero soy una persona humana y, como tal, tengo una dignidad (y ahora es cuando salta la gente diciendo “pero qué dices, si eres un animal” y cosas de esas). Y al ser una persona, ¡oh, sí, sorpresa, tengo sentimientos! Y las cosas me duelen tanto o más que a ti. Y sobre todo, me duele tu indiferencia; me duele que no tengas las agallas para decirme lo que me tengas que decir a la cara; y que consientas todo lo que están haciendo tus amigos.

Basta ya de juegos, que ya eres mayorcito. Basta de pretender que todo va bien y que lo que está sucediendo no tiene importancia. Por favor, abre los ojos. Hay una panda de niñatos insensibles (no es por ofender, es que todos los tíos sois así) aprovechándose de una situación más o menos ¿graciosa?, ¿sorprendente? No, esto es algo inherente al ser humano que pasa en todo el mundo cada minuto. Así que no entiendo por qué tienen que montar un espectáculo de todo esto, un espectáculo que me hace quedar mal a mí.

Y sigo sin entender qué he hecho mal para que me pasen estas cosas; porque siempre es la misma historia, siempre la historia acaba mal, yo hecha polvo y tú echándote unas risas a mi costa. ¿De verdad crees que me lo merezco? Dímelo sinceramente. Basta de medias tintas y verdades a medias. No soy una niña pequeña, tengo la edad suficiente como para entender lo que me tengas que decir.

Te pediría perdón, claro, si hubiera hecho algo que mereciera una disculpa, pero sinceramente creo que esto no es algo por lo que tenga que disculparme. ¿Pedir perdón por sentir lo que siento, perdón por algo que yo no he escogido? No, y si piensas eso es que estás muy equivocado.

¿Y sabes qué? Me he cansado de estar esperando toda la vida por alguien como tú. Yo también merezco ser feliz,  ¿y sabes qué? Me he cansado de ser yo la que tome siempre la iniciativa, la que siempre me acerque a hablar contigo cuando ha pasado algo que creo que es conveniente discutir. Y si no sabes ver todo esto que me estoy tomando la molestia de escribir, es que no vales la pena, y no mereces ni una sola más de mis lágrimas.

18.2.10

Y tú, ¿qué sientes?



Cierro los ojos, y de repente, tu imagen asoma a mi cabeza. Imagino tus ojos, esos ojos que al posarse en los míos me transportan a otra dimensión; tus labios, tus perfectos dientes, tu sonrisa...mi mente se invade de recuerdos tuyos, visualizo con perfección todo tu cuerpo...y una tímida sonrisa aparece en mi rostro. Pienso en todos los ratos que hemos pasado juntos: una mirada, un guiño, una sonrisa, un simple "hola"...momentos efímeros pero que se quedan grabados a fuego en mi mente. Momentos que sé que tú no recordarás, porque sé que para ti yo no significo nada.

Creo que nunca leerás esto, y nunca sabrás realmente lo que siento por ti, lo que significas para mí. Y aunque pienses que lo sabes, estás realmente equivocado, porque nadie, absolutamente nadie, sabe exactamente todo lo que está pasando por mi mente en estos momentos. ¿Y para qué escribo esto entonces? Ni yo misma lo sé. Supongo que necesitaba desahogarme, describir todo lo que siento, y después intentar olvidarlo todo, borrar esos recuerdos de mi mente, apartarte de mi vida para siempre.

Pero por algún motivo que no alcanzo a comprender, no puedo hacerlo. Por más que lo intento, tu imagen sigue bien anclada en mi mente, tus ojos del color del caramelo son lo único que veo cuando cierro los míos; siento la calidez de tu piel bronceada junto a la mía, aunque nunca haya podido disfrutarla; visualizo tu oscuro cabello e imagino que mis manos lo acarician, notando una descarga que me recorre la columna entera. Imagino tus labios en los míos, gozando de su sabor…pero es sólo eso, una imaginación, algo que nunca podrá ser realidad…

Abro los ojos, y vuelvo a la realidad. Un mundo frío, insulso, sin ningún tipo de atractivo. Y entonces te veo, y esta vez no es un sueño, es real, y en ese momento el mundo me da igual, el resto de la gente no existe para mí. Porque en ese momento, tú eres mi mundo, eres lo que da sentido a mi vida. Eres el aire que respiro, aunque en ese instante me quede sin respiración. Eres mi primer pensamiento por las mañanas y en lo último que pienso cuando me duermo. Y mis neuronas intentan explicar todo esto que siento, pero por más que lo intentan, no consiguen encontrar un sentido lógico. ¿Magia? Tal vez, ¿por qué no?

9.2.10

Soy estúpida.

El amor es una de las mayores estupideces que comete el ser humano, y, paradójicamente, es la estupidez más común.

No quiero volver a cometer semejante estupidez.
Creo que aprendo de los errores :)

Siempre viví esperando a mi príncipe azul, y, tras varias desilusiones me di cuenta de que no existe. No, no existe, ni existió, ni existirá jamás. Vivimos en un mundo lleno de hipocresía y falsedad. ¿Pueden convivir la armonía y la felicidad con eso? Yo creo que no, y por tanto la imagen de un príncipe azul resulta un tanto anacrónica con la sociedad actual.

Tal vez sea por eso por lo que dejé de creer en el amor. Y dudo que vuelva a hacerlo en mucho tiempo.

3.2.10

Tiempo.

Siempre me he preguntado cómo funciona el tiempo. Cómo un instante puede durar horas o muchas horas un solo segundo. Es algo tan confuso, tan complejo, tan ininteligible…parece como si el reloj quisiese que los momentos duraran más o menos para fastidiarme a mí. Y es el tic tac de ese reloj el que marca la regularidad tan irregular del tiempo.

Puedes esperar toda una vida para lograr algo, y cuando finalmente lo consigues, en unos segundos puede desmoronarse todo. Y cuando no deseas que suceda algo desagradable, el tiempo parece correr y correr cada vez más rápido para que luego lo desagradable dure varios eternos instantes. Esta variabilidad del tiempo es lo que más me irrita, me irrita que el tiempo juegue a su antojo, alargando o acortando los minutos con un criterio completamente distinto al mío, cuando debería seguir un ritmo perfectamente regular.

Time is running out

Y sin darme apenas cuenta, ya ha pasado una hora. Una hora que no volveré a recuperar, una hora perdida que se ha quedado anclada en el pasado para siempre. Y recuerdo todos aquellos instantes que perdí…1 hora, 2 horas, 3 horas…toda mi existencia está guardada en algún rinconcito que el señor Tiempo utiliza para almacenar mi historia, un cajón cerrado con una llave que se perdió. Y habrá un momento en que me falle la memoria, y no quede ni el simple recuerdo de lo que ha sucedido en mi vida. Y maldeciré al señor Tiempo por perder la llave que me llevaba a mi pasado, le maldeciré por imposibilitarme el recuperarlo.

1, 2, 3 segundos…cada segundo que pasa es un segundo que el señor Tiempo almacena, que encierra en su cajón, un segundo que mi memoria probablemente olvidará. Y si tan solo hubiese alguna manera de parar esto, de congelar el tiempo y hacer que un instante durara toda la vida…o al contrario, poder acelerar a cámara rápida las situaciones incómodas. Entonces sería yo la dueña de mi vida, la que controlaría todo a mi antojo, no como en la realidad, que es el maldito tiempo el que me condiciona todas y cada una de mis acciones.

Pero sé que no puedo, sé que esta vida es la que me ha tocado, y no hay nada que pueda hacer para remediarlo. Y tendré que asumir las consecuencias de mis actos, porque no puedo ir atrás y corregir mis errores.

Llevo casi dos meses evadiendo una realidad que tarde o temprano tendré que afrontar. Y pase lo que pase, tendré que atenerme a las consecuencias, sean buenas o malas. Si sale bien, puede ser el momento más feliz de mi vida; pero si sale mal, será la situación más bochornosa en la que jamás haya estado. Sea lo que sea, dos palabras, simplemente dos palabras, pueden cambiarlo todo para siempre. Y no estoy segura de que quiera que eso suceda.